




Mi papá tenia un llavero de Playmobil con galera que enloquecia a los chicos que lo veían. Al descubrirlo sobre la mesa de un bar o en cualquier situación, se quedaban como tontos, hipnotizados por ese muñequito que pertenecía a un señor de barba y pelo blancos que parecía tan serio. Con el uso se le fue rompiendo y un día se apareció con otro de una Playmobil esquimal, que también era un éxito entre los más chicos. Nunca supe de donde los había sacado. Pero cuando mi papá murió hace dos años, yo me quedé con el llavero del esquimal, que ya estaba al borde del final... igual que mi papá. Ahora me pongo a pensar que yo tengo mi foto con peluca Playmobil en el MSN. No es raro que me ponga a buscar las coincidencias. Es domingo, no hay fútbol para ver y tampoco puedo tomarme un café con mi papá.
